Los Pilares para un cliente, para contratar Cariñosas

Los Pilares para un cliente, para contratar Cariñosas

Tres reglas que te ahorran tiempo, dinero y problemas

La mayoría de los errores de los principiantes no vienen de la mala suerte.
Vienen de no entender cómo funciona realmente el entorno.

Después de años de experiencia — en México y fuera — los mismos errores se repiten una y otra vez. No porque la gente sea mala, sino porque nadie explica las reglas con claridad.

Esto no es un sermón moral.
Es un código de conducta básico para evitar malos ratos, fricciones innecesarias y problemas que se pueden prevenir fácilmente.

Si vas empezando, léelo una vez y evítate muchos dolores de cabeza.


Regla #1: La limpieza no es negociable

La higiene no es una preferencia. Es el mínimo.

En muchos países esto es una regla universal. Cuando estuve en Tailandia, no existía el servicio sin baño previo. En gran parte de Europa pasa exactamente lo mismo: primero el baño, después todo lo demás.

¿La razón?

Porque la limpieza es:

  • Respeto

  • Profesionalismo

  • Una señal clara de que no eres un problema

Y aplica para ambos lados.

Un baño toma minutos y cambia por completo la dinámica. Evita incomodidades, tensiones y malas experiencias desde el inicio. En muchos casos incluso se vuelve parte del momento: algo natural, relajado, humano.

No hay desventajas en llegar limpio.
Solo ventajas.


Regla #2: No regatees

Este punto genera más conflictos de los que la gente imagina.

Cuando se acuerda un precio, eso es el trato. Intentar bajarlo después, “ver si se puede ajustar” o negociar de último momento solo transmite una cosa: falta de respeto.

Piénsalo así.

No aceptarías que tu jefe te pague menos después de haber trabajado. El tiempo es tiempo. El trabajo es trabajo. Los acuerdos se respetan.

Si algo no está dentro de tu presupuesto, no pasa nada.
Hay opciones para todos los niveles.

Lo que no es válido es forzar una negociación que no existe.

La conducta adulta es simple:

  • Conoce tu presupuesto

  • Ajústate a él

  • Respeta el acuerdo

Sin drama. Sin fricción. Sin resentimientos.


Regla #3: No confundas trabajo con emoción

Aquí es donde muchos pierden la claridad.

Somos humanos.
Las emociones existen.
Y el apego puede pasar.

Pero confundir una interacción profesional con una relación personal lleva a malas decisiones — para todos.

Esto no se trata de ser frío. Se trata de entender la realidad.

La experiencia enseña que la disciplina emocional te protege. No es represión: es inteligencia.

Si notas que te estás involucrando de más:

  • Toma distancia

  • Cambia el enfoque

  • Recupera perspectiva

La variedad, la claridad y el autocontrol son parte del motivo por el que la mayoría entra en este mundo.

No los pierdas.


El pilón que casi nadie menciona: educación básica

Muchos problemas empiezan desde el primer mensaje.

Mensajes como:

  • “Info”

  • “Informes”

  • “Recomendaciones”

terminan ignorados.

No por soberbia, sino por cansancio.

Un simple:

  • “Buenos días”

  • “Por favor”

  • “Gracias”

marca la diferencia.

El lenguaje filtra.
El esfuerzo se nota.

Si te comunicas con respeto, es mucho más probable que lo recibas de vuelta. Aquí y en cualquier área de la vida.


Para cerrar

Estas reglas no son para “quedar bien”.
Son para evitar problemas y moverte mejor.

Limpieza, respeto a los acuerdos, control emocional y educación básica reducen fricciones, ahorran tiempo y previenen malas experiencias.

Ignóralas y aprenderás a la mala.
Síguelas y todo fluye mejor.

No es teoría.
Es experiencia.

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